La buenas cosas de la vida y las malas también, son como ondas que se expanden en el espacio y en el tiempo, en los lugares y en la historia.
Todo lo que recibimos, material e inmaterial son como gotas que nos caen y distribuimos hacia los que nos rodean y hacia los en la vida nos suceden: hijos nietos, bisnietos…
Eso pasa con las sonrisas, con los abrazos, con las caricias, con los besos…..viajan en el tiempo, viajan en el universo….
Y ¿Que pasará entonces con las malas caras? ¿Qué pasará con los gritos? ¿Qué pasará con las amenazas, con el resentimiento? ¿Qué pasará con los golpes? ¿Qué pasará con el abuso?
Si hemos recibido algunas gotas cargadas con esas terribles cosas,…..
…..¿Las vamos a seguir transmitiendo para que continuen de generación en generación?…¿o podremos recordar que sí es posible cambiar la historia?
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